LA CHARCA

A unos veinte metros de la fuente de la Reja se encuentra la Charca, un embalse que recoge sus aguas desde tiempos medievales.En un principio fue una laguna artificial formada por un dique de contención y en 1903 se construyo un muro alrededor de su entorno. Tras algunas reformas la superficie actual es de 9000 m2.

Tiempo atrás el agua que provenía de la fuente llenaba cada noche la Charca y a lo largo de la mañana llegaba a las huertas a través de las acequias. El uso y distribución del agua estaba consuetudinariamente

En los años ochenta la sobreexplotacion llegó a sus máximos niveles, llegando incluso a la desecación total coincidiendo con un año de fuerte sequía, siendo declarada en 1991 acuífero sobreexplotado. Desde entonces la Charca solo ha estado llena intermitentemente lo que ha desencadenado intensas reivindicaciones. Como corazón de todo un sistema económico y social y cultural, elemento clave de la historia de este pueblo, Pegalajar lucha hoy por lo que da sentido a toda fuente, su agua. Por ello, en sus muros permanece escrito el mensaje:

A quienes la vida di, les reclamo, en justicia, que no me dejen morir”.

La importancia etnológica del conjunto fuente-charca-huerta radica en atestiguar el modo de vida y el modelo de uso sostenible de los recursos naturales por parte de un pueblo que centró su vida social, económica y cultural en torno a este sistema tan singular que constituye la principal seña de identidad de Pegalajar.