LAS CUEVAS-VIVIENDAS.

 

El hábitat de la Huerta esta formado por unidades identificables donde conviven el “poyo” (unidad de terreno sobre el que se asientan las parcelas de cultivo) y la vivienda. Existen dos tipologías: pequeñas casas de labranza construidas con materiales propios del terreno y técnicas de construcción tradicionales (mampostería y tapia) y cuevas excavadas en la tosca. Hay casos en que el mismo “poyo” presenta una vivienda y alguna cueva. También pueden encontrarse pequeñas cuevas situadas en las hormas, cuya construcción va pareja a la de estás. Sus buenas características térmicas las convertían en lugares idóneos para el cobijo y el almacenamiento de alimentos.

valdelascuevas

Estas viviendas eran habitadas en los períodos de verano y coincidían con la plantación de los “piojares”. La cercanía al “piojar” facilitaba su vigilancia y el microclima que se generaba al correr el agua por las acequias suavizaba el calor del verano. Este era el motivo de que familias enteras se trasladaran junto a sus animales a vivir a la Huerta, trabajando todos en la recolección y preparación de las cosechas.

La ocupación de la Huerta durante la época estival fomentaba las relaciones sociales caracterizadas por la proximidad, el intercambio, la cooperación y el carácter lúdico y festivo. Esta dimensión colectiva y social, además de la productiva, ha marcado el oficio de hortelano.